PORLAMAR, febrero 6.- Para el presidente de los Leones del Caracas, Luis Ávila, las bajas que tuvo el equipo fueron factor fundamental en la fatídica actuación en la Serie del Caribe 2010.
El directivo asume con responsabilidad esta debacle y trata de no excusarse, pero cree las ausencias y la poca preparación previa pasaron factura a la novena venezolana en el clásico caribeño.
“Tuvimos muchas bajas. Es cierto que también nos reforzamos, pero al perder a nuestros cuatro abridores de la final, así como a nuestro segunda base Celestino López, y el centerfielder Gregor Blanco, quedamos desmantelados”, mencionó Avila.
Además, argumentó que el poco tiempo de preparación también fue clave. “Llegamos con poco tiempo para prepararnos. No es excusa porque los demás equipos a lo mejor sufrieron lo mismo, pero a nosotros nos pasó factura”, aseguró.
Hudgens, primera opción
Àvila anunció que viajará a EE.UU. el próximo mes para conversar con el manager Dave Hudgens, su posible continuidad en la dirección de la novena capitalina.
“La idea es que pueda seguir. Igual tendremos que reunirnos a escuchar sus peticiones. No todos los miembros del cuerpo técnico seguirán”, afirmó el dirigente.
Por su parte, Hudgens alegó que la falta de ofensiva afectó al equipo ya que no se logró conectar los batazos importantes y se dejaron demasiados hombres en circulación.
“Teníamos a hombres como Oscar Salazar, Michael Ryan, Raúl Padrón y Carlos Maldonado, que llegaron al plato en momentos ideales para producir. Sin embargo, el bateo no fue el esperado. La ofensiva no respondió”, indicó el estratega. |